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Uso indebido de credenciales y accesos de terceros elevan riesgos de ciberseguridad en empresas dominicanas
El uso indebido de credenciales y accesos de terceros representa un riesgo creciente para las empresas, con el 22% de las filtraciones vinculadas a credenciales y el 30% a terceros, según el Informe de Investigaciones de Filtraciones de Datos 2025. Alonso Ramírez, de GBM, enfatiza la necesidad de monitorear el comportamiento interno y no solo bloquear accesos no autorizados, destacando el valor de la inteligencia artificial para detectar anomalías. En República Dominicana, la Ley 172-13 refuerza la obligación de proteger datos personales, exigiendo a las empresas una gestión integral de la ciberseguridad que incluya supervisión continua y políticas internas para prevenir incidentes y cumplir con la normativa local.

El uso indebido de credenciales y los accesos de terceros constituyen desafíos significativos para la ciberseguridad empresarial, según destaca el Informe de Investigaciones de Filtraciones de Datos 2025. Este documento indica que el 22 % de las filtraciones analizadas con una vía inicial de acceso identificada involucró el uso indebido de credenciales, mientras que la participación de terceros alcanzó el 30 %, duplicando la proporción registrada el año anterior.
Alonso Ramírez, gerente regional de Ciberseguridad de GBM, señala que la posesión de una contraseña válida no garantiza la protección de la información si no se monitorea el comportamiento dentro de los sistemas. El especialista explica que las organizaciones necesitan saber quién accede a su información crítica, qué acciones realiza y si dicho comportamiento representa un riesgo, superando la visión tradicional centrada únicamente en impedir accesos no autorizados.
Los incidentes de seguridad pueden originarse desde cuentas legítimas utilizadas de manera indebida o accesos autorizados que comprometen datos sensibles. Ramírez advierte que asumir que un usuario autorizado siempre actúa con legitimidad es uno de los mayores riesgos, ya que una cuenta comprometida puede pasar inadvertida si solo se verifica la validez del acceso. Señales como consultas inusuales a bases de datos, extracción masiva de registros o el uso de privilegios excesivos pueden advertir sobre posibles incidentes.
Para mitigar estos riesgos, se recomienda fortalecer los controles internos, revisar periódicamente los permisos otorgados y mantener visibilidad sobre las operaciones con información crítica. La inteligencia artificial y las herramientas de análisis de comportamiento adquieren relevancia al permitir identificar patrones inusuales y facilitar la detección temprana de amenazas, contribuyendo a la investigación de incidentes y a las auditorías.
Las consecuencias de una filtración de datos trascienden la exposición de información, pudiendo provocar interrupciones operativas, gastos de recuperación y daños reputacionales. Según el Cost of a Data Breach Report 2025 de IBM, el costo promedio mundial de una filtración fue de US$4.44 millones, siendo aproximadamente US$900,000 menor en las organizaciones que identificaron internamente sus incidentes en comparación con aquellos revelados por atacantes.
En República Dominicana, la Ley 172-13 establece disposiciones para la protección integral de los datos personales, lo que refuerza la necesidad de mantener controles sobre el tratamiento de información confidencial. Para el sector empresarial dominicano, el desafío radica en avanzar hacia una visión integral de la ciberseguridad que incluya políticas internas, supervisión continua y una cultura organizacional orientada a la prevención, más allá de la simple instalación de herramientas tecnológicas.


